la cosa sigue,
solo que con algún
u otro agravante.
ai dios,
la tentación,
el deseo.
el miedo
al amor.
huiría lejos.
sálvame de
esta lujuria.
entrégate a mi.
si no te busco
es por el miedo
al amor.
si no te busco...
sé que volveré a verte,
al menos eso quiero,
pero no puedo darme
el lujo de dejarte
rodar libremente
por mi cabeza.
es difícil evitarlo.
me lo permito por momentos,
¡y qué momentos!
y bueno...
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